Habitantes de Loma de San Antonio y Los Sotos improvisan soluciones ante el deterioro de sus caminos.
- Santiago Gámez

- 20 jul
- 2 min de lectura
Las recientes lluvias agravaron el estado de los accesos en comunidades del lado este de Salamanca, donde vecinos deben rellenar baches con piedras y enfrentar caminos de terracería para llegar a escuelas.

Las malas condiciones de los caminos rurales son una de las principales problemáticas para habitantes de comunidades del lado este del municipio. En Loma de San Antonio, el acceso principal presenta enormes baches que dificultan el paso de vehículos y peatones, situación que se agravó tras las recientes lluvias y ante la falta de rehabilitación,los propios vecinos han tomado la iniciativa de mejorar el camino.
El deterioro es tal que algunos automovilistas, prefieren circular sobre la banqueta para evitar caer en los baches y sufrir afectaciones mecánicas, una medida que también representa un riesgo para quienes transitan a pie.
A unos 3.5 kilómetros de distancia, en la comunidad de Los Sotos, la situación es similar. El acceso al jardín de niños permanece en terracería y, durante la temporada de lluvias, el trayecto se vuelve prácticamente intransitable, complicando la llegada de alumnos, padres de familia y personal docente.
Además del mal estado del camino, vecinos señalaron que el área carece de alumbrado público. Para llegar caminando al plantel, las familias han abierto senderos entre viviendas y pastizales, utilizándolos como una alternativa cuando el acceso principal queda cubierto por lodo y agua.
Las condiciones que enfrentan Loma de San Antonio y Los Sotos se suman a las reportadas en Los Prietos y La Capilla, donde los habitantes también han solicitado la intervención de las autoridades para mejorar la pavimentación y ampliar la cobertura de servicios básicos, con el fin de garantizar traslados más seguros para las familias.



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